Interludio
Respirar en el apocalipsis
¿Qué quiere decir que me inspiras al escribir? Eres la luz de la vela, eres la llama diminuta que incendia la cera, eres la electricidad que envuelve mi brazo, que galvaniza la respiración de este vagón, eres la geometría de las gotas de cera bajando por mi garganta, enrollándose en mi vientre, eres el nacimiento de todas las chispas de este mundo, de todas las gráficas ascendentes, de la voluntad de poder entre todas las voluntades de poder, la inspiración entre todas las inspiraciones. Eres la luz de la vela que me acompaña antes de dormir, eres la ilusión que sigo al acabarse el día, eres el vaho humeante de la vela que me recoge al despertar.
Eres lo contrario a nostalgia. Eres lo contrario a la luz del sol que atraviesa la ventana, eres el fuego de la caverna, eres la luz de la vela, eres la energía que nace en una roca húmeda y gris. Eres lo más sano que existe, eres lo opuesto a una resaca nebulosa, tienes esencia de verdad en tu luminosidad. Hay dos tipos de escritor en el mundo y tú inauguras a la mitad de todos ellos. Y a la otra mitad también. Porque el vacío y el desapego de la otra mitad, arrojados entre sábanas mohosas mientras el sol cruza las persianas, solo puede bautizarla tu ausencia.
Eres el brillo de todo lo que inspira al escribir. Fuera de ti toda escritura es desierto, es búsqueda fatigada de Dios, es reverberación de laberinto, de falla, de ausencia. Sin ti se escribe El proceso, la caída de la Casa Usher, contigo En busca del tiempo perdido o El señor de los anillos, o las partes graciosas de la Broma Infinita (La Broma infinito es un ejemplo de libro donde estás omnipresente, pero a partes como presencia pura y a otras como alucinación infinita). Eres el rumor que se escurre entre los pasillos de la hierba y los aspersores en funcionamiento. Eres el peso de la luna en una noche escarpada. Eres el ritmo que mece las olas, eres el ruido de las olas del mar meciéndose como arena en una bolsa. Eres la proporción elíptica de todos los procesos planetarios.
Eres el anti-fetichismo. El fetichismo solo nace como una expresión de tu ausencia. La idealización, la estereotipización, la sublimación, son solo estrategias recurrentes para sobrevivir tu ausencia en figuras que no pueden soportar la posición de tu figura. ¿Hay escritura y tú no estás? Fetichismo. Si tú estás hay pasión por el mundo, hay escritura, hay la llama de la vela encendiendo la esperanza. Sin ti, solo hay vulgar Neoplatonismo, solo un mundo decadente que recurre a un principio trascendental-trascendente: Filosofía, parásito y parálisis. El Uno es el principio. A partir del Uno todo se degrada, hay múltiple porque hay Uno, y lo múltiple siempre reconduce a lo Uno. De lo Uno se deriva el pensamiento, del pensamiento el espíritu, del espíritu la materia. Y tú, con tu mente, con tu pensamiento reconduces al Uno, y a la colonia más exigente-exquisita-inolvidable del Universo.
Sin tu presencia hay que montar, o más bien se monta solo, un CsO (Cuerpo sin Órganos), un Capitalismo que es parásito y parálisis. Multiplicidades en constante cambio, en constante producción de intensidades que reemplazan tu genoma imposible. En el transcurso que por sí mismas definen las multiplicidades, se abre y se cierra la pinza del bogavante. Pero yo no me engaño, yo te veo, yo siento tu presencia en la revolución, nerviosismo y excitación de todos y cada uno de mis genes. Eres la mutación radiactiva en una cadena de ADN. Eres la divinización de todo proceso genético. Y no hay receta para forjarte. Y no hay caldo de cultivo para clonarte, ni prompts para perfilarte. Y no hay estrategia Alpha-male-mente de tiburón para conquistarte. Solo apareces como aparece el amor esporádico. No precisas de rima, de sonoridad, de retórica mínima, tu sola presencia, tu solo ser es escritura en sí misma.
A mí me inspira mi propio cuerpo. Me inspiran los nudos en la tripa, me inspira la desesperación por sentir que pasa el tiempo, y envejezco… Pero tú, tu inspiras a mi cuerpo, a ser, a moverse, a buscarte. ¿Puede negar la ciencia la presencia de un extraterrestre viscoso, maquínico y homicida? No, no puede. ¿Cómo va a negarme la filosofía tu existencia, la existencia de un Real más Real que el Ser? A veces, simplemente, los milagros ocurren. Eres la boca de aire en un oasis, cuando todo lo demás es apocalipsis de diésel, combustible fósil y nostalgia.


Siempre con una escritura tan visceral. He leído el texto pensando que te diriges a la Literatura. Pero claro, mis elocubraciones no tienen fundamento. Un abrazo.
Nunca pierdas esta pasión incontenible, Madrid, una pasión que se desborda en cada frase, en cada idea, en cada palpitación. Leerte es como quedarse sin aliento tras una carrera, como acercarse al Uno, como romper el Uno en mil pedazos. Increíble lectura para la noche de San Juan 🔥❤️